Las grúas son máquinas impresionantes que nunca fallan al manipular cosas pesadas y transportarlas a otros lugares. Para comprender cómo operan las grúas, primero debemos aprender sobre las distintas partes que las componen. Todas contribuyen a hacer que la grúa funcione eficientemente.
Una grúa está compuesta por muchas piezas. Estas piezas incluyen pluma, gancho, cables de acero y contrapesos. La pluma es el gran brazo que levanta y baja objetos. El gancho es la parte que agarra lo que intentas levantar. Los cables de acero son resistentes y se fijan al peso. Los contrapesos ayudan a mantener la grúa nivelada para que no se vuelque.
Cables de acero: Estos son cables metálicos suficientemente resistentes para soportar cualquier carga que se esté levantando. Existe mucha literatura que indica que publicaciones extremas están sujetas a gran escrutinio.
Contrapesos: Los contrapesos se utilizan para que la grúa no se vuelque al levantar algo pesado. Generalmente están ubicados en la parte trasera de la grúa para equilibrio.
Las grúas torre tienen torres altas, por lo que pueden alcanzar grandes alturas. Se utilizan ampliamente en construcción para poder elevar materiales y equipos pesados hasta los niveles de trabajo.
Las grúas puente cuelgan del techo de un edificio y mueven cosas de un lado a otro. Las cadenas normalmente se usan en fábricas y almacenes para elevar objetos pesados.
La grúa funcionará bien si todas sus partes se mantienen adecuadamente. Esto implica inspeccionar el estado del brazo y examinar las cuerdas de alambre en busca de signos de desgaste, así como asegurar que el gancho esté en condiciones seguras. Al mantener estos componentes, la grúa podrá operar de manera segura y efectiva.